¿Tienes la suerte de tener un balcón? Nada mejor que desayunar al aire libre en un pequeño rincón de naturaleza urbano. Pero procura no convertirlo en una selva o un trastero: podría provocar daños en tu piso y los inevitables comentarios de tus vecinos.

 

1- ¿Qué tienes derecho a poner en tu balcón?

Pregunta a tu ayuntamiento, a los vecinos o al administrador de tu comunidad. ¿Qué puedes colocar y colgar en el balcón? ¿Hay que respetar limitaciones en cuanto al peso y la altura de las plantas?

¿Tender la ropa? ¿Huerto o minihuerto? ¿Una bicicleta? ¿Una barbacoa? ¿Compostera de lombrices? Dependiendo de lo que se permita, quizás tengas que renunciar a ciertas actividades.

2- ¿Qué quieres hacer con tu balcón?

¿Un minijardín o un auténtico salón de exterior? ¿Simplemente acceder o disfrutar plenamente de las plantas?

Según tus preferencias (y sobre según el tamaño de tu balcón), tendrás que decantarte entre macetas (piensa en el riego) o jardineras colgadas de la barandilla.

¿Prefieres un balcón abierto o un espacio privado? Para evitar quejas, comprueba antes si tienes autorización para instalar mallas de ocultación, que además deben fijarse de manera sólida y segura a la barandilla. Si están prohibidas pueden servirte ciertos arbustos de crecimiento rápido, como los bambúes.

3- Proteger lo que estará al aire libre

Las condiciones son duras en un balcón de ciudad: más sol, viento y lluvia que en el suelo.

Así que tendrás que centrarte en proteger los objetos que permanezcan al aire libre en cualquier condición climática. O bien prever guardarlos en interior a finales del otoño.

Los muebles de exterior, por ejemplo: dos sillas y una pequeña mesa es lo mínimo para disfrutar de tu balcón. Si deseas dejarlos al aire libre los 365 días del año, elige materiales robustos y resistentes a la humedad y al frío. U opta por muebles plegables que puedas guardar en invierno.

Si has preparado un rincón acogedor con mantas, cojines y un bonito mantel, guarda todo en una caja de plástico con ruedas que puedas mover a tu antojo. O instala un baúl que también sirva de asiento y pueda permanecer al exterior todo el año.

Como jardinero aficionado, has elegido cuidadosamente tus fresas, tomates y hierbas aromáticas… Si quieres que tu balcón sea agradable a la vista, piensa que habrá materiales que tendrás que almacenar: riego, fertilizantes, tutores, rastrillos, etiquetas… Todo ello puede guardarse fácilmente en cajas de plástico, transparentes o de color, con tapa. No dudes en transferir tierra, arena y mantillo a cajas de plástico de la misma gama: el efecto será más armonioso.

Los cascos y chaquetas de ciclismo, patines, etc., también estarán bien protegidos en este tipo de contenedores.

4- ¿Cómo almacenar las cajas en el balcón?

Deberán colocarse en estanterías sólidas. Si puedes, elige estanterías ajustables de varios niveles que puedas colocar a lo largo de la pared: nunca sobra espacio para guardar y ordenar nuestras cosas. De lo contrario, elige cajas que puedas colocar al pie de la barandilla.

También puedes fijar a la pared estanterías con escuadras para colocar tus plantas y cajas de almacenamiento.

Finalmente, para una protección óptima, un armario de plástico sería muy útil. Existen en varias alturas, anchuras y acabados para integrarse perfectamente a tu balcón.