Muchas veces tenemos que desayunar fuera de casa y no sabemos qué llevarnos. Hoy os presento un desayuno muy completo que podemos preparar en casa fácilmente: yogur con granola casera y mermelada casera de fresas. Es un desayuno muy sencillo y perfecto para transportar en un recipiente Lunch&Go.

Si os da pereza hacer la mermelada podréis usar mermelada comprada, ¡claro que sí! Pero no os perdáis la receta de granola, es simplemente deliciosa. Yo siempre que la preparo la almaceno en un recipiente Grand Chef Cube, que la mantiene perfecta durante semanas.

 

Granola casera

  • 4 cucharadas de mantequilla
  • 4 cucharadas de miel de flores
  • 4 cucharaditas de canela
  • 100g de azúcar de caña integral
  • 2 cucharadas de agua
  • 360g de copos de avena
  • 100g de almendras laminadas
  • 200g de nueces pecanas

Calentamos el horno a 150º.

Colocamos la mantequilla en un cazo a fuego bajo junto con la miel. Cuando se derrita la mantequilla, retiramos del fuego y añadimos el azúcar y el agua. Removemos muy bien hasta que la mezcla sea homogénea. Incorporamos la canela y removemos de nuevo.

En un bol, ponemos la avena, las almendras y las nueces. Echamos encima la mezcla de mantequilla y removemos muy bien.

Extendemos la mezcla en una bandeja de horno. Horneamos unos 25 minutos o hasta que esté dorado. Cada 5 minutos abriremos el horno y removeremos, para evitar que se hagan muchos pegotes. Dejamos enfriar en la bandeja y finalmente la almacenamos en nuestro recipiente Grand Chef Cube.

 

Mermelada de fresa casera

  • 1kg de fresas
  • 700g de azúcar
  • Zumo de un limón

Lavamos las fresas, les quitamos el rabito y las troceamos. Las ponemos en un bol.

Incorporamos el zumo de limón y el azúcar y mezclamos muy muy bien. Dejamos reposar toda la noche.

Al día siguiente, echamos la mezcla en una olla y calentamos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir. En ese momento reducimos la temperatura y cocinamos lentamente, a fuego moderado, hasta que la mezcla se reduzca (tarda en torno a media hora). Es importante remover de cuando en cuando para que no se pegue.

A medida que se caliente, irá saliendo una espumilla en la superficie que es mejor que retiremos con cuidado.

Cuando nuestra mermelada haya alcanzado la textura perfecta, la retiraremos del fuego y la vertemos de inmediato en los tarros de cristal esterilizados. Inmediatamente hay que cerrarlos y ponerlos boca abajo para que se haga el vacío.

 

Para montar el vasito ponemos una primera capa de nuestro yogur favorito (yo he usado yogur griego). Encima ponemos una cucharada de mermelada. Cubrimos con más yogur. Añadimos tres buenas cucharadas de granola y finalmente una cucharadita más de mermelada. Removemos bien… ¡a desayunar!

By Alma Obregon