Este trampantojo hará las delicias de niños y mayores. El dulzor del merengue combina a la perfección con la acidez del lemon curd, y el brioche tostado es la herramienta perfecta para degustarlos.

Para la “clara de huevo”

  • 3 claras de huevos
  • 180 g de azúcar blanco

Para la “yema”

  • 3 yemas
  • el zumo de 2 limones
  • 75g de azúcar
  • 60g de mantequilla (yo uso siempre Kerrygold)

Para el pan

  • Tres rodajas de brioche

Abrimos los tres huevos y separamos claras y yemas.

Lavamos bien las cáscaras y las hervimos en un cazo con agua. Escurrimos y secamos.

Comenzamos preparando el lemon curd que será nuestra yema.

En primer lugar, en un bol batimos bien las yemas de huevo con el azúcar y el zumo de limón. Calentamos al baño maría y removemos sin parar hasta que la mezcla comience a espesar. Tenemosque calentar hasta que cubra el dorso de una cuchara.

Una vez lo tengáis en esa temperatura retiramos del fuego y añadimos la mantequilla en cubos. Removemos hasta que se incorpore por completo.

Dejamos enfriar por completo y pasamos a una manga pastelera sin boquilla.

Preparamos a continuación el merengue que será la clara.

Calentamos las claras con el azúcar al baño maría sin dejar de remover, hasta que la mezcla alcance 74º. Pasamos esta mezcla a un bol y montamos a punto de nieve con una batidora de varillas. Debemos esperar a que el merengue haga picos blandos. Pasamos a una manga pastelera sin boquilla.

Cortamos la punta de la manga pastelera y rellenamos los huevos hasta la mitad con el merengue. Hacemos la “yema” usando el lemon curd.

Finalmente, cortamos el brioche en pequeñas tiras y tostamos. Servimos.