Bañar a tu perro o a tu gato a veces puede ser muy útil. Es una cuestión de higiene importante ya que se trata de su bienestar y del tuyo.

 

El perro

Se recomienda lavar a los perros de vez en cuando: eso permite eliminar la suciedad acumulada. Sin embargo, bañarlo con demasiada frecuencia no es bueno para la epidermis del perro; hay que dejar aproximadamente un mes entre baño y baño.

 

El gato

Contrariamente a lo que se cree, a algunos gatos les encanta el agua, y para ellos bañarse es un auténtico placer. Si es el caso del tuyo, lavarlo no supondrá probablemente ninguna complicación. Para los demás, sin embargo, la tarea puede resultar complicada. Ten en cuenta que los gatos se lavan solos, casi siempre cómodamente tumbados en su cesta (pet home). Normalmente, por lo tanto, no necesitan bañarse. Si aun así quieres lavarlo, es posible hacerlo, pero tiene que ser con moderación.

 

¿Cómo lavar a un perro o a un gato?

Pero entonces ¿cómo se lava a un perro o a un gato? Lo mejor es que lo acostumbres desde su más tierna edad. Antes de nada, saca de su caja todo lo que vayas a necesitar: toalla, jabón y cepillo. A continuación, llena una bañera con unos centímetros de agua entre tibia y caliente (pero sin que queme, claro) o, si no, mételo bajo la ducha. Frótalo con jabón para perros o gatos (ten cuidado de que no le entre en los ojos ni en los oídos), acláralo abundantemente, y sécalo con una toalla y después con un secador, colocado a bastante distancia de él (cuidado con quemarlo). A las mascotas no suele gustarles la fase del secado, así que no dudes en animar y felicitar a la tuya con voz entusiasta y algunas golosinas.