En la naturaleza, el gato es un animal solitario cuya principal ocupación consiste en buscar comida. Pero los gatos domésticos, no se ven obligados a ver lo que pueden cazar para llenar su cuenco. Por esta razón, su actividad se ha reducido considerablemente. ¡Por tanto, somos nosotros, los humanos, los que tenemos que encontrar lo que les distrae para combatir esa falta de ejercicio!

 

En la naturaleza hace falta una docena de ratones cada día para satisfacer las necesidades de un gato. ¡Imagínese entonces un poco el tiempo que pasaría buscándolos! Esto es tiempo «perdido» para un gato doméstico que realmente no tiene necesidad de cazar para comer. «En estado salvaje, la caza ocupa la mayoría del tiempo despierto de un gato. Pero en casa, en la mayoría de los casos, el alimento aparece como por arte de magia en el cuenco, a un intervalo regular, y el gato tarda muy poco tiempo en ingerir el alimento«, nos informa el Doctor Stéphane Tardif, veterinario en Neuille sur Seine. «Así pues, para mejorar el entorno de un gato y hacer que le resulte más divertido, hace falta compensar esta falta de actividad por algo singularmente estimulante. »

 

Desarrollar su instinto de cazador

Para ello, existen varias soluciones. La primera consiste en invertir en cuencos «mayores» o también juegos que obligarán a su gato a buscar su comida y le devanarán los sesos para encontrarla. «Esta actividad, lejos de ser una obligación, les ocupa, les divierte y desarrolla su inteligencia, les obliga a resolver los pequeños problemas», afirma el Dr. Tardiff. Pero también podemos simplemente repartir la ración diaria de su gato en varias comidas pequeñas durante el día, y colocar la comida en distintos sitio de la casa. De este modo, el gato se verá incitado salir de su cesta para ir a buscarla.

 

Los juegos

Podemos también ofrecer fuentes de divertimento a su gato mediante juegos: existe una gran variedad de accesorios para poner a prueba a su gato, desde un corcho amarrado a una puerta con un cable, un juego vanguardista de alta tecnología pasando por la atemporal varilla del plumero. De todas formas, «todos los gatos no responden igual al juego, ni siquiera a los distintos tipos de juegos », advierte el Dr Tardif. «Se trata de un aprendizaje: determinados gatos sólo reaccionan a los juegos si un humano los agita para ellos, otros son capaces de aprender a relacionarse con los objetos que se les lanza, de forma espontánea. Por tanto debe probar varios juegos para determinar cual es el que su gato prefiere. ¡Y si teme al desorden en su casa, no dude en colocarlo todo en una caja!

 

Un acceso al exterior

Por último, la forma más eficaz para proporcionar una inagotable fuente de entretenimiento para su gato, es, naturalmente tener acceso al exterior. Según el Dr. Tardif, «nada va a sustituir los kilómetros que el gato puede recorrer inspeccionando su territorio», pero un acceso a un balcón, una terraza o incluso un jardín le puede aportar mucho bienestar. ¡No obstante, la protección del espacio exterior no debe ser pasada por alto!