Con un poco de pintura puedes cambiar fácilmente el aspecto de una vieja silla. La paja de Viena se ha convertido en una gran tendencia para la decoración interior. Actualmente se utiliza mucho en el diseño contemporáneo, pero es muy común encontrar muebles en tiendas de segunda mano con algunos detalles en este material. Puedes darle mucho juego y añadirle un toque decorativo con bordados. ¡Es muy fácil!

Esto es lo que necesitas.

ARTÍCULOS NECESARIOS

  • Una vieja silla de madera con paja de Viena
  • Lijas de diferente grano
  • Pintura y pincel
  • Paño para limpiar el polvo
  • Hilo de diferentes colores
  • Aguja de crochet
  • Tijeras

Es fácil encontrar una vieja silla de madera que contenga material de paja de Viena, tal vez tengas alguna en casa, o puedes adquirirla por poco dinero en una tienda de segunda mano.

En primer lugar, limpia la silla con un paño.

Luego tienes que preparar la superficie para la pintura. Líjala con papel de lija para conseguir una superficie lisa, debes lijar los pequeños arañazos e imperfecciones y quitar el barniz o la pintura vieja. Utiliza un grano de 120 y luego termina con uno de 240 (un número de grano más alto equivale a un abrasivo más fino, perfecto para conseguir una superficie más lisa).

Limpia la silla para quitar todo el polvo que ha provocado el lijado.

Al retirar la pintura o el barniz viejo, puede que encuentres imperfecciones en la madera, incluso grietas o agujeros provocados por la carcoma (asegúrate de que solo sean agujeros y que la silla no tenga carcomas vivas en su interior, de lo contrario es recomendable que procedas a un tratamiento contra la carcoma). Si la silla presenta estas imperfecciones, rellena los agujeros y grietas con masilla para madera. Déjala secar y luego lija de nuevo la superficie hasta que quede lisa.

¡Es hora de pintar! Elige un color que te guste y que quede bien en tu casa. Usa un tono sólido porque luego vas a añadir otros colores con el detalle del bordado.

Protege el suelo antes de empezar a pintar.

Puedes pintar la silla con pintura en aerosol o utilizar un pincel. El pincel te permitirá seguir fácilmente las formas de la silla.

Empieza con una capa ligera, te recomiendo al menos dos capas.
Termina tu pintura con una capa protectora transparente (puedes elegir un acabado pulido o mate. Ten cuidado, la capa protectora podría cambiar un poco el color que has elegido y oscurecerlo un poco).

¡Es hora de decorar!
Utiliza hilo de color y elige un patrón que te guste. Puedes utilizar una plantilla de punto de cruz o crear tu propio patrón. Pasa el hilo por los agujeros de la paja de Viena y ayúdate con una gran aguja de crochet.

Yo quería crear unas flores lineales y muy sencillas, manteniendo el centro, haciendo los pétalos alrededor y volviendo cada vez al centro.

Quería un efecto de bordado en 3D y para ello añadí un borde bohemio en uno de los lados de mi silla.
Consejo extra: Esta podría ser una muy buena idea para cubrir algunas imperfecciones

También puedes añadir un poco de hilo alrededor de las patas o de la estructura de la silla para crear más combinaciones de colores.