Si tienes intención de renovar tu casa en los próximos meses, deberás inevitablemente enfrentarte a la elección de los colores. Tal vez estarás indeciso(a) entre diversos colores o tendrás dudas sobre el efecto que pueda crear un color en una habitación. Por ello, ten en cuenta que puedes encontrar una ayuda válida en las tendencias relacionadas con las paletas de colores para la decoración de interiores. Veamos cuáles son los colores de moda en 2020 y cuáles son las combinaciones aconsejadas.

El azul, color de 2020

Empecemos por el color del año, que, según el Instituto Pantone y la empresa productora de pinturas Sherwin-Williams, es el azul.

Desde el baby blue, caracterizado por una graduación pastel, al intenso y profundo Azul marino, este color es un clásico que se puede expresar en todos los estilos sin miedo a equivocarse.

Relajante, tranquilizador, versátil y elegante, el azul puede llenar toda una pared de la sala de estar, creando un espacio escenográfico o utilizarse en un dormitorio, en el baño o en las habitaciones de paso para crear un sorprendente “efecto caja”, o bien pintando todas las paredes de azul, incluido el techo.

Si no te atreves a utilizar el azul en las paredes de la casa, utilízalo en algunas partes que destaquen elegantemente en la habitación: cojines, cortinas, sofás o sillones, una colección de objetos.

El azul combina bien con las maderas cálidas, los naranjas, los ocres y los tonos terracota, pero también con los grises, los blancos “rotos” y el negro.

Color Champán para interiores chispeantes

Los colores neutros están en la cresta de la ola desde hace muchos años y son perfectos para aquellos a quienes les gusta cierta sobriedad en los interiores. En 2020 prosigue el declive del gris a favor de las diferentes tonalidades de beige, más cálidas y envolventes. Entre éstas, destaca la tonalidad Champán, un color sofisticado para interiores elegantes y chispeantes, gracias a la presencia de reflejos dorados y plateados.

Una elección de clase considera el Champán como base ideal para interiores tono sobre tono, caracterizados por la presencia de decoraciones y complementos de materiales naturales como la madera, las fibras vegetales, la piel y los tejidos como el lino, la lana y el algodón.

Sin embargo, para quienes prefieran los contrastes cromáticos, el color Champán dialoga perfectamente con el azul, el negro, el marrón oscuro, el verde y, también, con el violeta y el burdeos.

El verde siempre en la cumbre

Es realmente cierto: este color nunca falta entre los top five de los colores de moda.

Propuesto en diferentes versiones en los últimos años, desde el verde bosque intenso y misterioso al verde salvia sin saturación, en 2020 se presenta en la versión brillante y luminosa del verde menta. Se trata de un color fresco y vibrante, adecuado para ambientes juveniles, sobre todo si se combina con coloraciones vivaces como el naranja Cantalupo o el Casis, un violeta frambuesa.

El Global Aesthetic Center de AkzoNobel propone una versión algo más apagada como color del año. Su nombre es Tranquil Dawn y, de hecho, este color, que es una mezcla entre gris, azul y verde, infunde calma, tranquilidad y equilibrio. Puedes usarlo combinándolo con otros colores pastel o con tonalidades jóvenes y pop, o bien como contrapunto en ambientes dominados por el azul marino, junto con el suave baby blue, para una combinación original y de moda.

El regreso del rosa

Obsesión de toda una generación, desde hace un par de años, el Millenial pink se ha introducido en parte, pero no del todo. Bien considerado, lo hemos visto a menudo como color secundario en las combinaciones o modificado con gradaciones tendentes al naranja o al violeta. De cualquier forma, difícilmente volveremos a ver ambientes decorados con “total pink” como en el pasado, aunque no debemos excluir una explosión para los amantes irreductibles del rosa.

Simplemente hay que echar un vistazo al catálogo de Benjamin Moore para descubrir que el color del año, para la empresa productora de pinturas, es justamente el rosa. Se trata de un rosa pálido y sin saturación, que se propone como alternativa al blanco o al beige, para pintar paredes enteras.

Las combinaciones propuestas, para obtener un perfecto equilibrio cromático, son con un rosa más saturado y un marrón oscuro frío, o bien con un avellana acompañado del clásico color crudo.