Escandinavia y Japón parecen muy distantes geográficamente. Sin embargo, cuando se trata de diseño, si se miran más de cerca tienen mucho en común.

De hecho, la sobriedad y el minimalismo siempre han sido la base de la decoración japonesa y del estilo escandinavo. Los aspectos más interesantes de esta conjunción son la armonía entre los elementos contrastados, entre la fría elegancia japonesa y la depurada funcionalidad escandinava, el juego de colores opuestos y el diferente enfoque para trabajar con las materias.

De la unión de ambas visiones estéticas nació el término Japandi, una tendencia ya en boga hace unos años y que volverá a ser una de las más populares en 2020.

Más que un estilo, la tendencia Japandi es una filosofía de vida basada en la paz, la armonía, la belleza de la sencillez y la creación de espacios funcionales.

El resultado de esta combinación expresiva crea una atmósfera serena y minimalista, pero también cálida y acogedora.

Las materias del estilo Japandi

El estilo japonés prioriza las materias naturales como la madera, la piedra, las fibras vegetales, el bambú, el algodón, la cerámica y el papel de arroz. El estilo escandinavo sigue la línea de la tradición artesanal profundamente arraigada en los países nórdicos, la cual, aunque también se basa en el uso de materias naturales, principalmente la madera, no desdeña el uso de polímeros. Al descubrir el estilo japonés y el principio del Wabi-sabi, basado en la búsqueda de la belleza en las imperfecciones, el estilo escandinavo ha evolucionado hacia una forma que favorece la mezcla de maderas naturales claras, a menudo crudas, y maderas oscuras como el nogal, pulidas y tratadas con técnicas de la tradición japonesa.

La cerámica, omnipresente en la decoración japonesa, abandona las superficies lisas, muy apreciadas por la estética nórdica, para volverse irregular. Las telas naturales sin motivos como el lino y el algodón adquieren un aspecto más rústico.

La paleta de colores del estilo Japandi

En lo que concierne a los colores, los dos estilos tienen bases distintas. El estilo escandinavo, en su constante búsqueda de luminosidad, prioriza el blanco en revestimientos y decoraciones interiores. La excepción viene dada por pequeños toques de colores neutros como el gris y los tonos claros de la madera. Los japoneses, por el contrario, utilizan una paleta más cálida y brillante que excluye el blanco, utiliza el negro y el rojo para el lacado, explota los tonos neutros de las materias naturales y no descuida los preciosos toques dorados.

De esta unión nace una paleta sobria caracterizada por la armonía de tonos cálidos y fríos, matices claros y oscuros donde sobre una base de colores terrosos se insertan el negro y el gris, así como toques vivos gracias al azul, al verde y al rosa, rigurosamente desaturados.

¿Cómo decorar al más puro estilo Japandi?

«Less is more» («menos es más») es la clave de la que hay partir para decorar al más puro estilo Japandi. Pocos muebles y decoraciones depuradas… pero sin olvidar la comodidad. Así, aunque ambos estilos sean la referencia en todas las categorías de minimalismo y sobriedad, el estilo de vida escandinavo, con su filosofía «hygge«, aspira a crear espacios acogedores y confortables.

Elije muebles bajos como mesas pequeñas, aparadores y sofás con patas muy cortas, como dicta el estilo japonés, y con líneas rectas y formas simples, como dicta el estilo escandinavo.

Cuelga fotografías y grabados en las paredes. Los temas que evocan la cultura del sol naciente como los paisajes, las ramas floridas, los peces y los pájaros son muy recomendables. El objetivo es dar un ligero toque de color a las paredes.

Resérvale un gran lugar a la cerámica, si es posible hecha a mano. Los jarrones hechos a mano y de colores naturales, esmaltados o no, son perfectos para exhibir ramas de cerezo o bambú.

Para la iluminación, las lámparas perfectas son las inspiradas en las linternas orientales. Por ejemplo, podríamos utilizar una de las lámparas icónicas de papel de arroz de la colección Akari, diseñada por Isamu Noguchi hace más de 50 años para Vitra, que incluye lámparas de cabecera, sobre pie y suspendidas.

Por último, no deben faltar las plantas verdes, que aportan un toque de frescura y alegran una atmósfera que a la larga podría volverse algo monótona. Elige plantas tropicales de origen oriental como las orquídeas, el plátano oriental, el Ficus Benjamina, la Crassula Ovata o el árbol de Jade. Para dar un toque de elegancia inigualable a un hogar de estilo Japandi, es impensable no utilizar el producto emblemático del arte botánico japonés: el bonsái.