Transforma tus cojines en “cojines-momia” para Halloween. Una decoración DIY muy sencilla que dará un toque divertido (y un poco aterrador) a tu sofá en la noche más terrorífica del año.

MATERIAL NECESARIO

  • Cojín blanco (o el relleno del cojín)
  • 1 rollo de 12 m de venda de gasa
  • Cartones blancos y negros
  • Tijeras
  • Pegamento
  • Hilo rojo

Diviértete dibujando y recortando en cartulinas blancas y negras ojos, dientes, cicatrices y todo lo que se te ocurra para tu momia. Dibuja algunas expresiones simpáticas y otras un poco más terroríficas. Será divertido que tu cojín tenga un lado más juguetón y adecuado para los niños y otro lado más aterrador.

Pega los detalles blancos sobre la cartulina negra.

Si no tienes un cojín blanco no hay problema, puedes conseguirlo fácilmente: abre la funda de tu cojín y utiliza el relleno blanco del interior. Este DIY es totalmente reversible, puedes “desenvolver” tu momia cuando pase Halloween.

Envuelve el cojín con la de gasa. Haz la primera capa.

Pega los detalles de cartulina en los dos lados del cojín.

Pon hilo rojo en el lado “terrorífico” para añadir un toque sangriento y divertido.

Envuelve de nuevo el cojín con otra capa de gasa. Coloca esta capa de forma más irregular, juega con los detalles de artulina cubriéndolos y descubriéndolos con la venda de gasa.

Para asegurar que haya suficiente rollo de venda colócala a través de las capas.

Deja tu cojín-momia en el sofá entre otros cojines. Será divertido cambiar el lado del cojín sin decir nada a tus familiares, ¡el cambio de expresión de la momia les sorprenderá seguro!