Familia numerosa y amante del deporte, del bricolaje, de las antigüedades, de la jardinería… ¿Pero dónde guardar todo el material necesario para estas actividades? En el trastero o en el garaje, cómo no. ¿Pero cómo podemos encontrar rápidamente los objetos que necesitamos y aprovechar al máximo el espacio disponible? Tenemos que ser un poco metódicos.

 

Ponerse de acuerdo

Empezamos con una pequeña reunión familiar. ¿Qué quiere guardar cada uno? ¿Por qué y durante cuánto tiempo? Adornos de Navidad, ropa infantil muy pequeña a la espera del próximo bebé, material de bricolaje y decoración, bicicletas, monopatines y patines, macetas y utensilios de jardinería, conservas caseras y reservas de comida, recuerdos que de momento no se pueden guardar en otro sitio… La idea es elaborar una lista precisa de qué hay que guardar.

¿La lista es demasiado larga? Quizá sea el momento de planificar un viaje al vertedero para tirar botes de pintura viejos y trozos de contrachapado inútiles. O de ofrecer a tu cuñada la ropa y los accesorios de bebé que ya no vas a utilizar.

 

Determinar zonas y elegir el mueble apropiado

Estos son los ejemplos más habituales:

  • Zona de reciclaje (contenedores específicos, objetos a la espera de llevarlos al vertedero…): contenedores municipales
  • Zona de despensa (reservas alimentarias y de productos de limpieza, congelador): estantería ordinaria
  • Zona deportiva (raquetas, balones, rodilleras y cascos, etc.): estantería resistente con estantes de altura regulable
  • Zona de motor (anticongelante, cadenas, limpiacristales, etc.): estantería del mismo tipo que la anterior
  • Zona de jardinería (semillas, macetas, fertilizantes, tutores, palas…): armario con llave y mueble de herramientas vertical
  • Zona de recuerdos (dibujos de los niños, objetos heredados…): armario viejo
  • Zona «fiestas» (adornos de Navidad o Pascua, papel de regalo…): estantería ordinaria

 

Asignar un lugar lógico a cada zona

Para facilitar el acceso a todos estos objetos, debes tener en cuenta tus hábitos de desplazamiento por el lugar. Así pues, ¿es mejor que la zona de reciclaje esté cerca de la puerta de acceso o cerca de la salida del garaje?

Piensa también en la frecuencia con la que utilizas estos objetos. Cuanto más a menudo debas acceder a un objeto, más cerca deberías tenerlo y más fácil de cogerlo debería ser. Por ejemplo, como los adornos de Navidad vas a usarlos con menos frecuencia que las reservas de papel higiénico, pueden estar más arriba o más al fondo de las estanterías.

 

Todo a la vista

Este principio básico del orden se aplica también al trastero y al garaje: hay que tener acceso a todo y poder verlo todo de un solo vistazo.

Para ello, utiliza todas las cajas transparentes que necesites, así como etiquetas legibles.

Pero cuidado: antes de ir a comprar un surtido de enormes cajas de plástico, agrupa los objetos que tienes intención de meter en ellas y calcula el volumen aproximado. Así te harás una idea del tamaño de las cajas que necesitas comprar.

 

Dividir el espacio

Si el lugar se presta, pon las cómodas, bibliotecas y estanterías perpendicularmente a las paredes: así definirás mejor las zonas y mejorarás el orden. También puedes alinear las estanterías en el centro del garaje (si no lo usas para aparcar el coche), un poco como en una librería o biblioteca.

 

Pensar en vertical

Lo ideal es que se pueda barrer el suelo fácilmente. Esto significa que hay que colocar cuantas más cosas en alto, mejor (ganchos para bicicletas, barras horizontales atornilladas al techo para las planchas de madera o materiales que se utilizan pocas veces, panel perforado para las herramientas, etc.). No amontones una cantidad demasiado grande de cajas, pues no podrás acceder a las de más abajo.

 

Conservar en buenas condiciones

Ten en cuenta la humedad y el polvo: protege con cuidado las cosas que más aprecies. Las cajas deben ser resistentes, ya sean de plástico o de metal.

Y presta atención especialmente a la luminosidad: no hay nada más molesto que hacer excavaciones arqueológicas a tientas en el trastero.

 

Mantener el orden

Tienes que prometerte no volver a tirar objetos a ciegas en el trastero o el garaje (ya que has cambiado las bombillas).

Cada año hay que evaluar el contenido del lugar para detectar qué se puede sacar y si habría que comprar algo.