Papel, plástico, metal, vidrio… Buena para el planeta, la separación de residuos domésticos ya forma parte de nuestros reflejos cotidianos. ¿Cómo saber si un envase es reciclable? ¿Cómo separar eficazmente? Destalles sobre soluciones astutas, a la vez higiénicas y funcionales.

 

Reciclar: una buena acción

¿Lo sabía? 27 botellas de agua de plástico pueden convertirse en un jersey de lana polar. Con 670 latas de bebida puede fabricarse una bicicleta. El reciclaje de los residuos domésticos presenta sólo ventajas:

  • Permite preservar recursos que empiezan a escasear, como el aluminio o el petróleo, éste último indispensable para producir plástico.
  • Es sinónimo permanente de ahorro energético. Fundir una lata consume cuatro veces menos que fabricarla.
  • Reduce sensiblemente las emisiones de gases de efecto de invernadero. A escala de un país, el ahorro anual supera el gasto que supone la contaminación producida por un millón de coches.

Separar bien no es tan complicado

Un solo residuo introducido en un contenedor inapropiado perturba toda la cadena de selección, porque necesita su traslado a un canal adecuado y duplica el coste de transporte. Así pues, más vale adoptar gestos correctos…

 

  • El residuo más fácil de reciclar es el que no se produce. Cuando haga la compra, limite el exceso de productos empaquetados o envasados, opte por los que se venden a granel y por el agua del grifo.
  • Todo lo que parece reciclable no tiene por qué serlo. Por ejemplo las vajillas de vidrio y, excepto si su ayuntamiento no da otra instrucción, los botes de yogur o las barquetas de plástico, cuya cantidad de materia prima se considera insuficiente.
  • La película de plástico que protege los packs de agua, las botellas de aceite… las soluciones de reciclaje varían de una ciudad a otra y pueden dar lugar a normas de selección diferentes. Respete siempre las indicaciones proporcionadas por su ayuntamiento.
  • Una lata de conserva mal vaciada no sólo contaminará su cubo de basura, sino también la cadena de selección. Elimine los residuos alimentarios de los envases, y evite por ejemplo enviar al reciclaje los cartones de pizza, casi siempre manchados.
  • Los residuos reciclables se someten a una selección mecánica: separe siempre las materias. Para ayudarle en este sentido diseñamos en su momento el “duo bin” de Curver, un cubo de basura dividido en dos partes. Está provisto de cuatro clips de color para facilitar su separación diaria: verde para el plástico, rojo para el metal, azul para el papel y amarillo para los residuos orgánicos… ¿practico, no?
  • Desgraciadamente, el volumen de los envases vacíos o llenos suele ser el mismo. Procure reducirlo al máximo: pliegue los cartones, compacte las latas de bebida y aplaste las botellas preferentemente longitudinalmente.
  • Evite agrupar los residuos reciclables en bolsas de plástico, porque éstas no se vaciarán y todo su contenido acabará incinerado. Disponga de un cubo de basura sólo para sus envases: el “slim bin” de Curver, particularmente estrecho, se ha diseñado para poder colarse en cualquier espacio, inclusos en los más reducidos. Puede incluso alinear varios para adecuar la separación en la cocina.
  • Pilas, cartuchos de tinta, bombillas eléctricas: algunos consumibles, muy perjudiciales para el medio ambiente, también pueden ser nocivos para la salud humana. Almacénelos en cajas de cierre hermético y llévelos con regularidad al punto verde más cercano.

¿Cómo saber si un envase es reciclable?

Las materias potencialmente reutilizables se indican con la boca de Moebius (un triángulo compuesto por tres flechas). El mismo icono contiene un porcentaje que indica la proporción de materias recicladas utilizada en su fabricación.

El símbolo “triman” (una silueta combinada de tres flechas) indica que un envase es colectable y puede por tanto separarse para su reciclaje. Desde 2015 es obligatorio para todas las materias, excepto el vidrio.

Finalmente, el símbolo “eco-envase” (dos flechas entrecruzadas en un círculo) indica que la empresa fabricante contribuye económicamente a un sistema de recuperación.